miércoles, 2 de mayo de 2007

INVENTEMOS! Solo el Pueblo Salva el Pueblo



Solo el Pueblo Salva el Pueblo.

A 42 años de la Revolución de Abril

La realidad del campo progresista dominicano y la tendencia al cambio en Latinoamérica

Por: Radhamés Pérez
Publicado: 30/04/2007

"Abrir una brecha en la conciencia ciudadana durante coyuntura electoral que ha de concluir el 16 de mayo del 2008, resulta fundamental para la creación futura de un nuevo referente político progresista y unitario que contrapese el poder del PLD, PRD y PRSC."

Las enseñanzas de la Revolución Constitucionalista de Abril de 1965, son múltiples e imperecederas.

Abril demostró el arraigado y extendido sentimiento patriótico del pueblo dominicano de entonces.

Reafirmó una ancestral e histórica conducta del dominicano a unirse ante la agresión a la Patria por parte de poderes externos, defensa que resultaba fundamental, sobre todo, para la preservación de nuestros derechos soberanos e integridad territorial.

Guiado por esa conducta unitaria, en Abril del '65 se hermanaron militares, policías y civiles, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, tras el propósito supremo de defender y preservar la nación. Se construyó la unidad en el fragor mismo de la lucha, sin suprimir la individualidad política, ideológica y orgánica que muchos representaban.

Aunque un hecho propiamente nacional, la Revolución de Abril alcanzó connotación internacional. De ahí, la oleada de solidaridad mundial que concitó esa pequeñísima nación del Caribe al enfrentar, mediante el supremo recurso de la lucha armada, al más poderoso imperio contemporáneo.

Más aun. Equiparable, en el marco interno, a la gesta que posibilitó el establecimiento del Estado Nacional, en febrero del 1844, y a la que restauró la nación conculcada, en agosto del 1865, la Revolución de Abril se constituyó en uno de los mas importantes acontecimientos político-militares ocurridos en Latinoamérica durante la extraordinaria e irrepetible década de los años 60's.

Consciente Estados Unidos, tal vez mas que los propios protagonistas de Abril, que en el Santo Domingo Insurrecto del '65 caminaba la esperanza redentora y libertaria inaugurada, el 1ero de Enero de 1959 en Cuba, por el Movimiento Guerrillero 26 de Julio, este, el imperio, decidió ahogar en sangre el mas bello y masivo empeño democrático de nuestro pueblo, invadiendo el suelo patrio el 28 de abril con más de 40,000 marines portadores de la muerte y de la infamia.

De esta manera, EEUU resultaría un factor fundamental en la derrota de este esfuerzo patriótico y popular por restablecer el gobierno que legal y legítimamente se habían dado los dominicanos en las elecciones generales del 20 de diciembre del 1962 y que resultara derrocado, mediante una asonada militar patrocinada por Estados Unidos, el 24 de septiembre del 1963. Nos referimos, al gobierno del profesor Juan Bosch y del Partido Revolucionario Dominicano.

Así, al gobierno de Estados Unidos, encabezado por Lindon B. Jhonson, y a las elites del empresariado nacional, de las fuerzas armadas y la iglesia católica, por siempre les cubrirá la deshonra de haber truncada el hermoso ensayo democrático iniciado con la elección de Bosch y por haber hecho posible una ocupación militar que, además, de las miles de vidas perdidas y las miles de personas heridas, creó la base para el establecimiento de un régimen dictatorial, el de Joaquín Balaguer, que no solo fue la negación violenta de los principios básicos de libertad y democracia, sino que a la vez permitió el saqueo indiscriminado de nuestros recursos naturales por parte de los monopolios estadounidenses y la explotación intensa de nuestra mano de obra.

En la conjugación de estos factores de naturalezas políticas, económicas y sociales, inscrito en una coordenada mundial dominada por una pugna de grandes potencias por controlar mercados y ampliar esferas de influencias políticas, encontraremos la causa primaria del masivo proceso emigratorio que ha conocido la sociedad dominicana y que ha llevado a mas de un 10 % de nuestra población nacional a dispersase alrededor del mundo, mayormente en los Estados Unidos.

Al margen de los trágicos resultados internos de este extraordinario acontecimiento que no puede ni debemos permitir que muera en el tiempo, su ejemplo ayudaría a definir conductas y acciones futuras de grupos de militares y civiles que en otras naciones pugnaban por un reordenamiento de sus sociedades a partir de los intereses nacionales, lo que presuponía una ruptura con el control y el poder de las viejas oligarquías y el imperio del Norte.

Ese empeño heroico y trágico de nuestro pueblo por hacer real, funcional y participativa la democracia; por hacer renacer la libertad; por convertir en norma colectiva el patriotismo y por hacer eterna la soberanía, la independencia y la dignidad nacional, se reencuentra, en las condiciones continentales de hoy, en el empeño cívico-militar bolivariano que transforma a Venezuela y estremece al mundo, y en la lucha por la preservación de su identidad, por su ciudadanía plena y el bienestar por parte de nuestros pueblos originarios que tiene en la victoria de Evo Morales, en Bolivia, su muestra mas contundente y esperanzadora.

Se reencuentra, también, en la porfía de la mayoría ciudadana en Brasil, Ecuador y Argentina, para limitarnos a solo algunos de muchos otros estimulantes ejemplos, por sepultar para siempre el odioso dominio de una corrupta partidocracia; por democratizar de verdad a estos países y revalidar el compromiso social del estado, sobre todo hacia los sectores mas desprotegidos, y en un marco progresivo de ruptura con poderes externos, conducir a nuestras naciones por una inequívoca senda de soberanía e independencia plenas.

Así como el nuestro fue un acontecimiento único y respondió a las condiciones particulares de la República Dominicana de entonces, el cambio que se da hoy en otras naciones latinoamericanas si bien puede influir en el curso interno de nuestro país, no lo determina. Y esto por una razón elemental de las ciencias políticas: los acontecimientos nacionales están normados, en primera instancia, por las condiciones económicas, políticas, sociales, culturales e históricas del país de que se trate, siendo, el factor externo, uno de naturaleza secundaria.

Quienes pretendan construir la esperanza mediante un proceso integral de refundación de la nación dominicana, solo a partir de la voluntad y la subjetividad que generan victorias alcanzadas por fuerzas progresistas en otras realidades nacionales, irremediablemente marcharán a la reedición de formulas fracasadas. Las copias anulan la capacidad de pensar y actuar con independencia.

Tenemos que tener conciencia que la realidad del movimiento progresista, de izquierda y revolucionario dominicano de la actualidad, no es la del '63 y el del '65. Tampoco se asemeja a ninguna de las realidades nacionales mencionadas, donde esta corriente ha logrados éxitos trascendentales propios de opciones de poder.

Sabemos, como alguien dijo, que lo correcto no siempre es popular, aun así hay que señalar, aunque duela, que muchas veces hablamos de la crisis del partidismo tradicional, expresado en los partidos de la Liberación Dominicana, Revolucionario Dominicano y Reformista Social Cristiano, sin comprender que esta crisis no se asemeja a la crisis del partidismo que se registró, por ejemplo, en Venezuela, Argentina y Ecuador.

Es mas, tenemos que admitir que la crisis nuestra, la de litoral de izquierda, es mucho mas grave que la crisis de la tradición partidaria dominante y sus socios menores. Aun en crisis, ellos están en el poder sin peligro alguno y la crisis real de dominación se da, ya lo sabemos, cuando los que están arriba no dan mas y los que están abajo no resisten ni la representación ni la conducción de los que tienen el control del Estado.

Peor aun. Mientras esa derecha que catalogamos en crisis, constantemente acumula más del 90% de la votación en cada proceso electoral y además muestra capacidad para unirse, por lo menos su parte mas significativa, cuando sus interese de clases lo reclama, por el contrario el campo progresista no solo prosigue disgregado, sino que usualmente carece de capacidad para aproximarse a su propia realidad y actuar a partir de los intereses que propaga representar.

Por demás, el acumulado histórico legado por la Revolución de Abril, que se expresó en una sólida conciencia política democrática que permeó a una amplia franja ciudadana; en fuerzas revolucionarias organizadas y en un diverso y combativo movimiento social, particularmente en los ámbitos de la cultural y el estudiantado, progresivamente lo fuimos perdiendo, al extremo de que hoy es muy poco lo que podemos exhibir, a no ser la dignidad de algunas de nuestras figuras históricas y la porfía de pequeños segmentos de continuadores.

Claro, nada es casual. La perdida de este acumulado encuentra dos razones fundamentales en el proyecto contrainsurgente diseñado por los organismos de inteligencia de EEUU y ejecutado por los gobiernos represivos que encabezó Balaguer y en los graves errores cometidos por nuestra izquierda, los cuales se expresaron, entre otras variables, en no comprender la magnitud de la derrota sufrida en el '65 y en carecer de capacidad para tender puentes de entendimiento y unidad entre sus direcciones y organizaciones mas representativas.

Conocer la enfermedad es el primer paso para superarla. De ahí lo hasta aquí expuesto.

Necesitamos ahora construir alternativas superadoras de nuestra marginalidad, para lo cual hay que sacar lecciones del pasado y evitar caminos ya trillados que solo conducen a nuevos fracasos.

El poder de la tradición dominante y la magnitud de los desafíos que enfrenta una sociedad en crisis como la dominicana, reclama de una oferta de nación justa y realista y de una orientación política unitaria que se construya en el día a día y que vaya más allá de un litoral ideológico.

En nuestra visión, si bien hay que estimular toda acción unitaria de lo orgánicamente existente como izquierda, este nivel de unidad resulta insuficiente para desafiar con posibilidades de éxitos las elites dominantes y construir el necesario cambio social en nuestro país.

Aspiramos, desde Nueva patria, a la más amplia unidad de los sectores afectados por el modelo económico prevaleciente, por la naturaleza excluyente de la sociedad y por las consecuencias negativas que tiene para la mayoría poblacional el carácter corrupto e injusto del régimen actual.

Esa unidad de lo que denominamos el litoral progresista tiene que expresarse, para que camine, en todos los ámbitos del quehacer ciudadano, sobre todo en la lucha política y económica.

Como proceso, la unidad a que aspiramos tiene que construirse libre de manipulación y de utilitarismo, sin prisa pero sin pausa y conectada a una precisa estrategia que tengo como centro la lucha por el poder político de la nación.

La actual coyuntura resulta crucial para el rea-posicionamiento de nuestra corriente. En este periodo se incrementa el número de quienes se sienten hastiados del partidismo existente, de la forma y el propósito con que se hace política. Una coyuntura que pasa por un proceso electoral del cual no podemos ni debemos desvincularnos y en el cual, además de intervenir, tenemos que hacerlo con una candidatura y una oferta programática comunes.

Este momento requiere de inteligencia y desprendimiento por parte de los diversos componentes del movimiento progresista. Necesitamos de una candidatura que vaya más allá de lo comúnmente denominado izquierda y que ayude a acelerar el proceso de acumulación de fuerzas, a incrementar el peso político-electoral de nuestro litoral y a lesionar la columna vertebral de la tradición partidaria dominante.

Abrir una brecha en la conciencia ciudadana durante coyuntura electoral que ha de concluir el 16 de mayo del 2008, resulta fundamental para la creación futura de un nuevo referente político progresista y unitario que contrapese el poder del PLD, PRD y PRSC.

Cada periodo histórico impone una forma de recordar y rendir tributo a los héroes y heroínas de la Patria. En esta no hay dudas, que la manera mas idónea lo constituye la perseverancia en la lucha y en la articulación real de la unidad de todos los sectores que de verdad les duela la patria legada por Duarte, Luperón, Manolo, Minerva y Caamaño.

martes, 1 de mayo de 2007

PRIMERO DE MAYO


Por: Dra Susana B. Etchegoyen

Así como el agua y el aire son libres para todos, así la tierra y las invenciones de los hombres de ciencia deben ser utilizadas en beneficio de todos. Vuestras leyes están en oposición con la naturaleza y mediante ellas robaís a las masas el derecho a la vida, a la libertad y al bienestar.
Jorge Engel (Mártir de Chicago)


Han transcurrido ya más de 100 años desde la jornada de l886, y poco o nada se conoce, se recuerda o se reivindica sobre aquella epopeya de resistencia y lucha de la clase obrera.
La estrategia globalizadora ha vaciado también de contenido y significación el Primero de Mayo, que en la mayor parte del mundo es tan solo un día feriado, no laborable, festivo, y hasta pueril.

UN POCO DE HISTORIA:

La historia del Primero de Mayo es la de "Los Mártires de Chicago". Corría el l880, y la Federation of Organized Trade and Labour Union ( federación de organizaciones de sindicatos de trabajo y comercio de EE.UU.), veía la luz. Las huelgas de ferroviarios, las reuniones y las grandes movilizaciones obreras eran reprimidas a fuerza de balazos, golpes y prisión.
En l886, el Presidente de los EE.UU. Andrew Johnson promulgó la ley llamada Ley Ingersoll, que establecía ocho horas de trabajo, y por supuesto no entró en vigor. La federación resolvió entonces, imponer mediante una Huelga General en todo EE.UU., a partir del primero de Mayo de l886, la jornada laboral de ocho horas, para reemplazar la de 12 o 14 horas diarias, a la que se encontraban sometidos tanto varones como mujeres y niños a cambio de salarios miserables.
El corazón del movimiento a nivel nacional, estaba en Chicago, y logró apoyo masivo.
El primero de Mayo llegó y decenas de miles de trabajadores y desocupados salieron a la calle en diversas ciudades de EE.UU., como Nueva York,, Detroit e incluso Cincinnati. En Chicago, la huelga paró casi completamente la ciudad.
Numerosas empresas como la fábrica de materiales Mc Cormick contrataron verdaderos ejércitos privados para romper las reuniones y asambleas convocadas por los huelguistas.
El 3 de Mayo mientras una parte de los huelguistas junto con sus familiares se congregaban frente a la planta de Mc Cormick , llegaron las fuerzas del "orden" cargando contra los manifestantes, reprimiendo brutalmente a trabajadores, mujeres niños y ancianos, con un saldo de varios muertos y heridos.
La siguiente asamblea fue realizada en un lugar abierto denominado Haymarket. La reunión había transcurrido sin ningún incidente y en el momento en que se encontraba hablando el último orador , mientras la gente se dispersaba por la lluvia y apenas quedaban unos cientos de huelguistas, se presentó un destacamento de 200 policías fuertemente armados ordenando a los presentes dispersarse.
De pronto en el cielo apareció un objeto luminoso (una bomba) que explotó hiriendo a varios, y la policía transformó Haymarket en zona de tiro a mansalva.
Cientos de huelguistas fueron heridos, varios acribillados, y la sangre tiñó las calles de Chicago.
Nadie sabe quien arrojó la bomba, existen versiones firmes, que señalan la autoría de un provocador de nombre Rudolf Schnaubelt, quien a pesar de ser detenido dos veces, en cada ocasión recuperó la libertad.
Los dueños del poder político y económico utilizaron este acontecimiento para desatar una cacería de brujas en contra de los dirigentes de la federación, en especial aquellos identificados como anarquistas.
Se clausuraron los periódicos, se allanaron las casas y locales obreros y se prohibieron las asambleas y reuniones políticas. Los periódicos señalaron con el dedo acusador a los dirigentes anarquistas, pidiendo para ellos cárcel y horca.
El juicio fue vergonzosamente manipulado, se los acusó de complicidad de asesinato, aunque nunca se pudo probar relación alguna con el incidente de la bomba, entre otras cosas porque la mayoría de ellos no habían estado presentes en el lugar de los hechos, mientras uno de los dos que sí se encontraba era ni más ni más ni menos que el orador.
El jurado estaba formado por hombres de negocios y un pariente de uno de los policías muertos . El fiscal, sin más, aclaró que se acusó a los prisioneros porque fueron los líderes de la jornada, solicitando un castigo ejemplar que permitiera salvar las instituciones en peligro.
Cuatro dirigentes anarquistas, a saber: Spies, Parsons, Engel y Fischer, fueron llevados a la horca, al mediodía del viernes 11 de noviembre de 1887.
Más de medio millón de personas asistieron al cortejo fúnebre. Hoy descansan en el panteón y en todos los países del mundo son recordados como símbolo de dignidad de la clase trabajadora.

Fuente Original: http://www.cancerteam.com.ar/etch017.html

País tiene 18% desempleados

POR MARIEN ARISTY CAPITAN
Con un 18% de la población sin emplear, la República Dominicana presenta uno de los índices de desempleo más altos, según el primer informe del Observatorio Regional del Mercado Laboral de Centroamérica y República Dominicana.

Los más afectados con el desempleo continúan siendo las mujeres y los jóvenes, sobre todo en el área rural. En este aspecto el país tiene un comportamiento muy distinto al de las naciones que forman parte de Centroamérica, donde el desempleo se agudiza en las zonas urbanas.

En Honduras por ejemplo, el desempleo urbano triplica al desempleo rural. A su vez, se da una mayor incidencia entre las mujeres pues mientras un 6% de la fuerza laboral masculina sufre de desempleo, la tasa de desempleo en las mujeres llega al 11%, siendo República Dominicana (29%), Panamá (13%) y Costa Rica (10%), los países que presentan mayores niveles.

En el caso de las mujeres las estadísticas son demoledoras: mientras tres de cada cuatro varones en edad activa participan en el mercado de trabajo, solo dos de cada cinco mujeres en edad activa forman parte de la fuerza laboral.

Honduras es el país que tiene las menores tasas de participación femenina con un 33%, seguida de Guatemala y Costa Rica con un 40% aproximadamente. La participación femenina disminuye todavía más en las zonas rurales en Honduras, donde el índice es de un 24%, lo que lo ubica muy por debajo del promedio regional del 36%.

Luego están El Salvador, Guatemala y Nicaragua con un 32% aproximadamente. "En contraste, República Dominicana muestra los mayores niveles de participación en estas zonas con un 37%", destaca el informe.

En cuanto a la cantidad de desempleados, el informe establece que cerca de 1,5 millones de centroamericanos y dominicanos se encontraban desempleados. Panamá y República Dominicana eran los países que presentan los niveles más altos, con un 10% y 18%, respectivamente. En cuanto a la definición de desempleo en estos países, indican que es más amplia porque toma en cuenta el desempleo oculto: el desempleo se refiere a las personas que no estaban trabajando y no buscaron trabajo durante el período de consulta porque no creían posible encontrarlo o se encontraban desalentados. Sin embargo, todos dijeron que si les ofrecieran un trabajo lo aceptarían.

"Teniendo esto en consideración, el nivel más bajo de desempleo se encuentra en Guatemala, con una tasa de 3,2%, y seguida de Honduras con un 4%. Costa Rica está muy cerca de la media regional, con un 6,6%". Respecto a los jóvenes, el informe sostiene que las tasas de desempleo juvenil en toda la región son mayores que las que exhiben otros intervalos de edad, pues la probabilidad de que estos sufran desempleo es tres o cuatro veces mayor que la de los adultos.

Éstas se presentan principalmente entre los 15 y 24 años y, en menor medida, entre los 25 y 29 años, tanto para los hombres como para las mujeres pero con tasas ligeramente más altas en el caso de ellas.

Haciendo un balance de los países, el informe detalla que hasta en lugares como Guatemala y Honduras, que exhiben las tasas de desempleo más bajas de la región para individuos entre 15 y 24 años (para hombres y mujeres entre 15 a 19 años las tasas no superan respectivamente el 5% y 14,3%; mientras que para hombres y mujeres entre 20 a 24 años las tasas son inferiores a 5,4% y 9,2%, respectivamente), la cantidad absoluta de desempleados entre estas edades representa cerca de la mitad del total de desempleados (52% y 50%, respectivamente), lo cual es superior al promedio mundial de un 44%.

En el caso de Costa Rica, la tasa de desempleo para los individuos entre 15 y 19 años es de 17% para los hombres y de 33% para las mujeres, mientras que en el intervalo de 20 a 24 años es de 8% para hombres y 16% para las mujeres.

Fuente Origina: http://hoy.com.do